Ir al contenido principal

Desolación

En situaciones extremas es cuando nuestra voz mas profunda se hace presente. Nos grita desde las profundidades de nuestras entrañas. Un grito mudo y desolador. Una voz sorda e inquietante.
Una sensación de desolación. De llamado incesante, como un martilleo de nunca acabar en alguna parte que no puedo describir. 

Acaso es esa sensación de no tener tiempo que perder para quitar las vendas de nuestra propia ineptitud. De esa desidia a hacer lo necesario. Lo prudente. Lo políticamente correcto.

Porqué se ha vuelto un acto heroico y valiente  hacer lo correcto!


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Conectarse

Se han fijado que las hojas de los árboles cambian de color dependiendo la hora del día? A mi me gusta el color que se les toman cuando el sol comienza a declinar , como a eso de las 7 de la tarde. En verano del hemisferio sur, donde yo vivo. Y puedo ver la copa de los árboles porque vivo en los pisos superiores de un edificio muy alto. Hoy me senté en mi sofá favorito, de hecho el único que tengo, y miré por la ventana esos colores.  Hay una brisa agradable aquí arriba, y se ve que algunos arboles se mecen con el viento allá abajo. Es curioso que también comienzas a escuchar los pájaros, los autos que aun circulan por la calle, Si cierras los ojos y te concentras en los sonidos, comienzas a escuchar mas lejos, o mas profundo. Otros sonidos que no percibías. Recuerdo una película que vi hace unos días. "Lucy" con Scarlett Johansson. Se las recomiendo, es buena. Pero el tema central de la película fue lo que me dejo reflexionando... y recordé. Una vez hace unos 10 años...

Escuchemos.....

Solos llegamos aqui y solos nos iremos.   Lástima que lo descubrimos cinco minutos antes de nuestra muerte, y a veces ni eso. Esa verdad que tanto buscamos a lo largo de nuestra vida. Buscamos sin darnos cuenta que la verdad está bajo nuestra nariz. Buscamos en las iglesias, en las sinagogas, en los templos, en el cura de la iglesia, en nuestro pastor. Cuando la respuesta mas simple,  nuestro Padre lo puso tan cerca que no lo vemos!  Ni siquiera buscamos allí! Aquí dentro, en nuestro interior. Sí. Esa voz que no escuchamos. Esa vocecilla  que evitamos escuchar, en los pocos silencios que nos permitimos.  Hemos perdido la capacidad de escuchar nuestro interior para centrar nuestra búsqueda en nuestro exterior.

Una oración por el Mati

Fue una experiencia alucinante. Habia leido que sucedia, pero jamas lo habia presenciado. En San Pedro, asisti a un ritual de celebración de la luna llena. Una celebración que se hace principalmente entre mujeres, aunque tambien habia varones presentes, ya que lo que se hace es celebrar a la Madre Tierra. En aquella ocasión habian unos niños. Uno de ellos canto una canción , en un idioma que desconozco, cerré mis ojos y escuché. Se oía como si cantara un hombre viejo. Este niño tan especial que cantaba como un abuelo y en una lengua india..... es el Mati. El niño del mortero. Hoy, pido por el.