En situaciones extremas es cuando nuestra voz mas profunda se hace presente. Nos grita desde las profundidades de nuestras entrañas. Un grito mudo y desolador. Una voz sorda e inquietante.
Una sensación de desolación. De llamado incesante, como un martilleo de nunca acabar en alguna parte que no puedo describir.
Acaso es esa sensación de no tener tiempo que perder para quitar las vendas de nuestra propia ineptitud. De esa desidia a hacer lo necesario. Lo prudente. Lo políticamente correcto.
Porqué se ha vuelto un acto heroico y valiente hacer lo correcto!
Comentarios
Publicar un comentario