Había abandonado este cuento. Pasaron varios días, semanas. Hasta un par de meses quizás. Pero aquí estoy. Acariciándote de nuevo. Escribir aquí es como tener un espejo. Me gusta volver a leer lo que he escrito, porque de alguna forma siento que lo ha escrito otra persona. y por lo tanto lo puedo leer como si fuera la primera vez. Parecerá demente. Pero no es mas que parte del crecimiento. Desde hace tiempo, hay veces que me siento más una ciudadana universal , que chilena o santiaguina o aún más latinoamericana. Cuando decimos que somos de tal parte, o que nuestro origen es de tal ciudad, o país, o continente, en realidad no es mas que algo cortoplacista. Es como ser miope mentalmente. Incluso no se puede hablar de raza y menos de sexo. Porque hoy soy como soy. Ayer ¿quizás quien fui? Quizás un esclavo o un nazi, una bailaora española de la época de la segunda guerra. O parte de la monarquía francesa, y degollada en la revolución francesa. Quien sabe. A veces los sueños nos revelan ...
"No tengo tanto tiempo como para consumirlo a toda prisa".