Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de 2017

Una oración por el Mati

Fue una experiencia alucinante. Habia leido que sucedia, pero jamas lo habia presenciado. En San Pedro, asisti a un ritual de celebración de la luna llena. Una celebración que se hace principalmente entre mujeres, aunque tambien habia varones presentes, ya que lo que se hace es celebrar a la Madre Tierra. En aquella ocasión habian unos niños. Uno de ellos canto una canción , en un idioma que desconozco, cerré mis ojos y escuché. Se oía como si cantara un hombre viejo. Este niño tan especial que cantaba como un abuelo y en una lengua india..... es el Mati. El niño del mortero. Hoy, pido por el.

Extrañaba esto....

Como han pasado los años. Mas de los que puedo recordar. No por falta de inspiración había dejado dormitar esta afición de escribir mis pensamientos, sino por que mi vida se ha vuelto un poco movida desde hace unos años. Podría decirse casi literalmente, que "a pasado mucha agua bajo este puente". Y esto lejos de alejar esa voz incesante en mi mente, se hace mas fuerte. Comienzas a tener la necesidad de escribir lo que sientes. A dar rienda suelta al ....  "lápiz". En fin, la afición se ha vuelto una adicción.

Desolación

En situaciones extremas es cuando nuestra voz mas profunda se hace presente. Nos grita desde las profundidades de nuestras entrañas. Un grito mudo y desolador. Una voz sorda e inquietante. Una sensación de desolación. De llamado incesante, como un martilleo de nunca acabar en alguna parte que no puedo describir.  Acaso es esa sensación de no tener tiempo que perder para quitar las vendas de nuestra propia ineptitud. De esa desidia a hacer lo necesario. Lo prudente. Lo políticamente correcto. Porqué se ha vuelto un acto heroico y valiente  hacer lo correcto!