El ejercicio de limpiar nuestro clóset es sumamente sanador. Mi madre lo hacía los cambios de temporada. Pero el clóset de mis recuerdos.... no lo he limpiado muy a menudo. Quizás nunca. Hacer este ejercicio es igual que el de mi clóset. Para qué acumular recuerdos que no nos sirven de nada. Y no me refiero a los buenos. Sino a los recuerdos o falsos valores que tenemos "pegados" a nuetra piel cual garrapatas. Son como vampirisitos. Que se alimentan de nuestra energía. Por ejemplo, yo tenía un recuerdo, algo doloroso, de una vez que me dolía mucho el estómago. Mi recuerdo me hacía verme a mi misma echada en el sofá retorciendome de dolor, casi como una película muda, en la que yo era como invisible. Nadie me escuchaba ni veía. Y supuestamente estaban almorzando todos: mi Papá, mi Mami, mis hermanos. Y nadie me daba pelota. Durante años tuve este recuerdo recurrente en el que me victimizaba. Hasta que una vez se me ocurrió salirme de mi cuerpo y mirarme en el sofá. Fué como ab...
"No tengo tanto tiempo como para consumirlo a toda prisa".