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Porque lo permite? Quien lo permite?


¿Porqué Dios permitía aquello, si todos somos hijos iguales para él?
El error está en pensar que Dios tiene algo que ver en lo que me llega. En que Dios me manda todas esas calamidades que me suceden, esos accidentes en auto, la muerte de un hijo, o un hermano, o quizás una enfermedad. Porque nos ama.
Es difícil pensar en un Dios amoroso cuando en nuestras vidas hay tantas calamidades.
El punto pudiera ser, que quizás, solo quizás, solo somos nosotros, únicos responsables de nuestro destino inmediato.

He leído libros que hablan de que las enfermedades, cualquiera que sea, tienen su origen en las emociones humanas.
Por ejemplo, si me da otitis, la pregunta lógica será "¿que es lo que me niego a escuchar?", o bien, si me duelen las rodillas, "¿qué cambio es al que me estoy negando?¿porque estoy siendo tan orgulloso?" Las rodillas representan la aceptación al cambio o al orgullo.
Últimamente he seguido esta premisa para preguntarme a mi misma ¿porqué me duele la cabeza? ¿porqué me duele la planta de los pies? las manos? la espalda? la lengua? Porqué me enfermo? Qué estoy haciéndome que provoco una enfermedad?
Que son las enfermedades sino una energía bloqueada. Alguna vez me pregunté porque estaba teniendo problemas con el azúcar. Llevaba un largo tiempo incubando una resistencia a la insulina, es decir, iba a paso galopante hacia la diabetes.La diabetes dice este libro maravilloso: "(hiperglucemia) Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni restos de dulzura."

Cuando se hace el cambio, cuando se acepta que tienes un problema, y tienes que cambiar. Y además descubres que la única persona capaz de cambiar el curso de tu vida, no es tu mejor amiga, ni tu pareja, ni tu hija, ni tu madre. ERES TU MISMO. Quien sino TU sabe lo importante que es el cambio para ti.
Quien sino TU sabe lo que te importa, lo que te duele, lo que te emociona.
Cuando dejamos de justificarnos, y mirar en otros las responsabilidades que solo a mi me tocan, fue , al contrario de lo que parece, un bulto que me saque de encima. Solo yo tenia el poder de decir lo que quiero y lo que no. Lo que quiero para el resto de mi vida y lo que no. La gente que quiero a mi lado y la que no. Solo yo elijo. Y debo hacerme cargo de ello.

El libro del que hablo aqui es "Sana tu cuerpo" de Louise L. Hay.

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