Ir al contenido principal

Miedo versus Felicidad

El apego es un tema recurrente en nuestro camino.
Atesorar cosas, dinero, casas, bienes es lo que tenemos como deseo.
¿Estas cosas significan algo? Por cierto que no literalmente. Cuando Pedro nos ejemplifica tan bien cuando dice: "cuando cambie las cortinas voy a ser completamente feliz". Esto quiere decir que si no cambio las cortinas soy y seré una persona absolutamente miserable y desdichada hasta que lo haga? Guau! Visto asi, respondería "bueno, asi asi no". Claro que no. Mi felicidad no depende de si cambio las cortinas, la cocina, mi dormitorio, mi trabajo, ni mi casa. O mas radical, si cambio al marido.
El secreto está en que mi felicidad depende de.... mi.
Ah! Secreto develado.
La felicidad, si es que es nuestro objetivo. Tal vez lo sea la seguridad.
Pero para buscar la seguridad, usualmente la buscamos manifestando la inseguridad a través del temor. El miedo. Y ¿qué es el miedo? No es sino la manifestación de la falta de aprobación, falta de control de las cosas y del poder.
Podemos tener miedo a que nos desaprueben o dicho de otra forma que nos digan que somos "tontos". O a través del deseo de controlar todo a nuestro alrededor. O simplemente a través de la manipulación manifestando el poder de nosotros sobre los demás.
El miedo paraliza. Que no es otra cosa que el ego manifestando su mas presiado papel en esta obra. Que dicho sea de paso es solo el productor y se cree protagonista.
No nos quedemos como público. Seamos el protagonista. Ese papel ha estado mudo mirando desde detrás de las cortinas, esperando cuando le toque salir a escena.
Vamos, démosle protagonismo a ese actor que se ha mantenido oculto y que ya es hora de que salga a mostrar lo magnífico actor que es.
Tiene mucho que mostrar. Y lo mas importante es que el parlamento de esta obra no está escrita. Por lo tanto puede escribirse. Y rehacerse cada vez que lo necesite.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Conectarse

Se han fijado que las hojas de los árboles cambian de color dependiendo la hora del día? A mi me gusta el color que se les toman cuando el sol comienza a declinar , como a eso de las 7 de la tarde. En verano del hemisferio sur, donde yo vivo. Y puedo ver la copa de los árboles porque vivo en los pisos superiores de un edificio muy alto. Hoy me senté en mi sofá favorito, de hecho el único que tengo, y miré por la ventana esos colores.  Hay una brisa agradable aquí arriba, y se ve que algunos arboles se mecen con el viento allá abajo. Es curioso que también comienzas a escuchar los pájaros, los autos que aun circulan por la calle, Si cierras los ojos y te concentras en los sonidos, comienzas a escuchar mas lejos, o mas profundo. Otros sonidos que no percibías. Recuerdo una película que vi hace unos días. "Lucy" con Scarlett Johansson. Se las recomiendo, es buena. Pero el tema central de la película fue lo que me dejo reflexionando... y recordé. Una vez hace unos 10 años...

Escuchemos.....

Solos llegamos aqui y solos nos iremos.   Lástima que lo descubrimos cinco minutos antes de nuestra muerte, y a veces ni eso. Esa verdad que tanto buscamos a lo largo de nuestra vida. Buscamos sin darnos cuenta que la verdad está bajo nuestra nariz. Buscamos en las iglesias, en las sinagogas, en los templos, en el cura de la iglesia, en nuestro pastor. Cuando la respuesta mas simple,  nuestro Padre lo puso tan cerca que no lo vemos!  Ni siquiera buscamos allí! Aquí dentro, en nuestro interior. Sí. Esa voz que no escuchamos. Esa vocecilla  que evitamos escuchar, en los pocos silencios que nos permitimos.  Hemos perdido la capacidad de escuchar nuestro interior para centrar nuestra búsqueda en nuestro exterior.

Una oración por el Mati

Fue una experiencia alucinante. Habia leido que sucedia, pero jamas lo habia presenciado. En San Pedro, asisti a un ritual de celebración de la luna llena. Una celebración que se hace principalmente entre mujeres, aunque tambien habia varones presentes, ya que lo que se hace es celebrar a la Madre Tierra. En aquella ocasión habian unos niños. Uno de ellos canto una canción , en un idioma que desconozco, cerré mis ojos y escuché. Se oía como si cantara un hombre viejo. Este niño tan especial que cantaba como un abuelo y en una lengua india..... es el Mati. El niño del mortero. Hoy, pido por el.