Ir al contenido principal

La Limpieza del Clóset


El ejercicio de limpiar nuestro clóset es sumamente sanador. Mi madre lo hacía los cambios de temporada.
Pero el clóset de mis recuerdos.... no lo he limpiado muy a menudo. Quizás nunca.
Hacer este ejercicio es igual que el de mi clóset.
Para qué acumular recuerdos que no nos sirven de nada. Y no me refiero a los buenos. Sino a los recuerdos o falsos valores que tenemos "pegados" a nuetra piel cual garrapatas. Son como vampirisitos. Que se alimentan de nuestra energía. Por ejemplo, yo tenía un recuerdo, algo doloroso, de una vez que me dolía mucho el estómago. Mi recuerdo me hacía verme a mi misma echada en el sofá retorciendome de dolor, casi como una película muda, en la que yo era como invisible. Nadie me escuchaba ni veía. Y supuestamente estaban almorzando todos: mi Papá, mi Mami, mis hermanos. Y nadie me daba pelota. Durante años tuve este recuerdo recurrente en el que me victimizaba.
Hasta que una vez se me ocurrió salirme de mi cuerpo y mirarme en el sofá.
Fué como abrir un ventanal cuando solo miraba por una ventanita.

Claro que me dolía! Pero era imposible que nadie me escuchara. Seguramente vino mi Mami a ver que me pasaba y luego de un rato me fui a sentar a la mesa, con todos los demás. Recordé que cuando chica, yo era harto hinchadora. Me amurraba y daba portazos. Hasta el día de hoy mi hermano se lo comenta a mi marido, casi como una gracia de la hermanita chica.

En fin, los recuerdos pueden ser mirados desde otra ventana y ampliar la visión. Gracias a esto podemos superar sentimientos dolorosos o traumáticos. O simplemente ideas prejuiciosas.

Tengo una amiga que es homofóbica. Conozco otra que detesta a los orientales. Y otra que va por la vida teniendo miedo a todo. Mi hermana le tenía miedo a las arañas.
Cuantas veces tenemos ideas erróneas de las cosas, y no hacemos el esfuerzo por salir de esos prejuicios. Y además, peor aún vamos por la vida juzgando a medio mundo.


De esto se trata la limpieza del clóset.
Sacar las ideas y prejuicios que nos ocupan espacio, para dejar lugar para todas las cosas nuevas que tenemos por ver y aprender.
Aprender a ver la vida en colores. A ser feliz porque YO LO HE DECIDIDO!.
Aprender a decir TE AMO con todas sus letras. Aprender a amar.
Al principio dije que no habia hecho el ejercicio de la limpieza del clóset.
Ahora veo que si.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Conectarse

Se han fijado que las hojas de los árboles cambian de color dependiendo la hora del día? A mi me gusta el color que se les toman cuando el sol comienza a declinar , como a eso de las 7 de la tarde. En verano del hemisferio sur, donde yo vivo. Y puedo ver la copa de los árboles porque vivo en los pisos superiores de un edificio muy alto. Hoy me senté en mi sofá favorito, de hecho el único que tengo, y miré por la ventana esos colores.  Hay una brisa agradable aquí arriba, y se ve que algunos arboles se mecen con el viento allá abajo. Es curioso que también comienzas a escuchar los pájaros, los autos que aun circulan por la calle, Si cierras los ojos y te concentras en los sonidos, comienzas a escuchar mas lejos, o mas profundo. Otros sonidos que no percibías. Recuerdo una película que vi hace unos días. "Lucy" con Scarlett Johansson. Se las recomiendo, es buena. Pero el tema central de la película fue lo que me dejo reflexionando... y recordé. Una vez hace unos 10 años...

Escuchemos.....

Solos llegamos aqui y solos nos iremos.   Lástima que lo descubrimos cinco minutos antes de nuestra muerte, y a veces ni eso. Esa verdad que tanto buscamos a lo largo de nuestra vida. Buscamos sin darnos cuenta que la verdad está bajo nuestra nariz. Buscamos en las iglesias, en las sinagogas, en los templos, en el cura de la iglesia, en nuestro pastor. Cuando la respuesta mas simple,  nuestro Padre lo puso tan cerca que no lo vemos!  Ni siquiera buscamos allí! Aquí dentro, en nuestro interior. Sí. Esa voz que no escuchamos. Esa vocecilla  que evitamos escuchar, en los pocos silencios que nos permitimos.  Hemos perdido la capacidad de escuchar nuestro interior para centrar nuestra búsqueda en nuestro exterior.

Una oración por el Mati

Fue una experiencia alucinante. Habia leido que sucedia, pero jamas lo habia presenciado. En San Pedro, asisti a un ritual de celebración de la luna llena. Una celebración que se hace principalmente entre mujeres, aunque tambien habia varones presentes, ya que lo que se hace es celebrar a la Madre Tierra. En aquella ocasión habian unos niños. Uno de ellos canto una canción , en un idioma que desconozco, cerré mis ojos y escuché. Se oía como si cantara un hombre viejo. Este niño tan especial que cantaba como un abuelo y en una lengua india..... es el Mati. El niño del mortero. Hoy, pido por el.